Terminás el día sintiendo que vos quedaste para mañana otra vez.
Hace semanas que decís “cuando tenga un rato”,
pero ese rato nunca llega.
Te ocupás tanto de los demás que hace mucho
no te preguntás qué necesitás vos.
Hace tanto que estás para todos...
que ya no sabés cómo volver a vos.
Cuando por fin tenés ese rato,
sentís que tenés que explicar.
Hace meses (o años) que seguís adelante aunque estés cansada.
Porque siempre hay alguien que necesita algo de vos.
Y vos... podés esperar un rato más.
Hasta que un día te acostumbrás.
Y empezás a creer que vivir así es normal.
Pero no lo es.
No estás exagerando, no sos egoísta por necesitar un espacio
para vos ni necesitás ganarte el derecho a descansar.
Vos también merecés un lugar donde no haya nada que resolver.
Este cuaderno-guía nace para darte ese espacio donde,
al menos por un rato,
la prioridad vuelvas a ser vos: no hay nadie a quien agradar, amoldarse o diciéndote qué deberías querer o sentir.